
Como el concepto de continente es una visión eurocéntrica, se ha tomado desde el siglo XVIII a los Montes Urales como barrera natural entre Europa y Asia, lo que nos arroja como resultado 5 arbitrarias divisiones, que olvidan cuestiones culturales, económicas, climáticas, e incluso geográficas.
Si lo anterior es ya de por sí confuso, ¿qué pasa cuando introducimos el término “subcontinente”?, ¿eso ayuda a depurar ciertos errores que causa la implementación del concepto continente?. Tal parece que no, si no es que ocurre todo lo contrario, en otras palabras, acrecenta las dificultades para analizar al mundo por regiones, para tal caso debemos tomar el ejemplo del subcontinente indio; desde que Europa a través de Alejandro “Magno”, descubrió su existencia, la India ha prevalecido en el imaginario europeo hasta nuestros días -cual palimpsesto- como representante de lo exótico, misterioso y lejano y es que se consideraba que lo que se encontraba detrás de los límites naturales de Europa, es decir, más allá del Nilo y del Indo, eran pueblos salvajes que no merecían la atención, aunque en este caso, también prevalecía la impresión dicotómica, entre los sabios de esas regiones y los bárbaros.

Bibliografía base:
*Pániker, Agustín. Índika. Una descolonización intelectual. Reflexiones sobre la historia, la etnología, la política y la religión en el Sur de Asia. Barcelona, España, Editorial Cairos, 2005, pp. 520. Páginas consultadas: 17-22 y 55-64.
------------------------------------------------------------
Como citar el artículo: Herrera, Héctor. "La India y la “continentalización” del mundo", en "El águila, el jaguar y la serpiente", http://nohoch-balam.blogspot.com/. 31 de julio de 2010
------------------------------------------------------------
Como citar el artículo: Herrera, Héctor. "La India y la “continentalización” del mundo", en "El águila, el jaguar y la serpiente", http://nohoch-balam.blogspot.com/. 31 de julio de 2010